Dirección Provincial de Aeronáutica; ¿Una repartición “fantasma”?

En la jerga de los medios periodísticos se ha popularizado, en estos últimos tiempos, una expresión según la cual “si no estás en la tele, no existís”, dura apreciación que evidencia la importancia de lo mediático como valor por sobre las cosas verdaderamente valiosas. La cosa es “estar” más que “ser”.
viernes, 13 de mayo de 2011 00:00
viernes, 13 de mayo de 2011 00:00

Guardando las debidas distancias, si nos trasladamos a un ámbito estrictamente local de la información, advertiremos que en las áreas oficiales las diversas reparticiones tienen, una vez al año, la posibilidad de “estar”, de figurar en alguna crónica periodística.

Nos estamos refiriendo al contenido de los mensajes legislativos que todos los 1de mayo son leídos por el gobernador ante una Asamblea Legislativa conforme lo establece la Constitución Provincial.

Esos mensajes son elaborados utilizando los informes de gestión que aporta cada repartición a los efectos que un  empleado (o varios) redacten el mensaje que, supuestamente, es objeto de una revisación por parte del gobernador. Ha de ser muy poco probable que no sea necesario efectuar alguna corrección,  cambio o modificación antes de arribar al texto definitivo, ése que  –finalmente-, será leído ante la asamblea.

Continuando con una línea de relativa razonabilidad, podría suponerse que los asesores han de tener una activa participación en la elaboración del susodicho mensaje.

No viene al caso señalar la duración  que suelen tener esos mensajes. En el del pasado 1 de mayo, a las 14 horas, el gobernador dijo “ya falta poquito”. Y continuó hablando hasta las 14.45 para completar cerca de cuatro horas ante los asambleístas y público presente.

Habitualmente y en lo que parece ser una tradición, luego del mensaje vienen las opiniones. A favor o en contra con algunos casos de “neutralidad” ofrecidos, por caso, por algún ciudadano que anda muy ocupado tratando de ganarse la vida y mantener a su familia. Es el seudo despistado que pregunta “¿Qué mensaje?” cuando un movilero le pregunta –a boca de jarro-, si escuchó el mensaje del gobernador.

Habitualmente el “tiempo” durante el cual se emitían opiniones podía durar entre tres o cuatro días. A lo sumo, una semana

Pero el pasado 1 de mayo, pocas horas después de leído el mensaje por parte del gobernador, el mundo se conmovió como  pocas veces en la historia porque un “comando” norteamericano había asesinado al líder terrorista más buscado del mundo, al jefe de Al Qaeda, Osama Bin Laden. Esa información taponó todos los medios y hasta el último boletín parroquial en el último rincón  del mundo se debe haber referido a este asunto y mal podía la gente ocuparse del mensaje legislativo leído por el gobernador en Catamarca.

Pero hubo un detalle que no pasó desapercibido para lo que podríamos denominar “la comunidad aeronáutica catamarqueña”: la nula mención -por parte del gobernador-, de algo vinculado a la Dirección  Provincial de Aeronáutica.

Por razones de espacio hemos de abstenernos de entrar en detalles sobre el tema, pero no sería razonable omitir, por caso, la realización de más de doscientos vuelos sanitarios para lo cual hubo que reacondicionar un avión, dotarlo de toda la aparatología homologada  exigida por las autoridades y habilitar personal  médico  en la Fuerza Aérea Argentina para atender a los pacientes durante esos vuelos.

De una flota de cuatro aeronaves de las cuales volaba una sola, se pasó disponer de tres aviones habilitados para volar con uno de ellos, el Fairchild Metro III, calificado como “aeronave  de gran porte” con el cual la DPA ha participado en el Rally Dakar y ha inaugurado los vuelos turísticos a Antofagasta de la Sierra y el “Turismo Estudiantil”.

Dicho sea de paso, estos vuelos comenzaron el 1 de abril del año 2010 pero aún  tratándose de un hecho sin precedentes con asistencia del ministro de Gobierno Doctor Javier Silva, pasó desapercibido para los redactores del mensaje del 1 de mayo de ese año.

Entre otros logros obtenidos en base a gestiones cabe destacar la autorización para efectuar vuelos no regulares a distintos puntos del país, países limítrofes y otros destinos.

La flota de automotores se vio aumentada con la incorporación de un automóvil Fiat Uno adaptado para tareas diversas y una “combi” Mercedes Benz para 20 pasajeros, entre otras importantes adquisiciones. Hubo importantes inversiones enriqueciendo el patrimonio provincial.

No es posible ocultar que la DPA tiene “materias pendientes”. Nos referimos a la incorporación de un helicóptero y un  jet de ejecutivos adaptable para vuelos sanitarios a la actual flota de aeronaves. Otro tanto sería la instalación de un Taller Regional Aeronáutico para atender aeronaves en el NOA, con todas las implicancias que ello tendría como “escuela de conocimientos” para nuestros jóvenes y generación de empleo altamente calificado.

Nada de esto ha sido motivo de mención en los mensajes legislativos en los cuales, lógicamente, se ponen de resalto los logros obtenidos por el gobierno y sus integrantes.

¿A qué se debe este “ninguneo” sistemático que le aplican a la DPA y que  se advierte en los mensajes legislativos? Resulta casi sospechoso que se desperdicien datos absolutamente positivos que brinda la DPA en materia de servir a la gente, algo que resulta evidente a propios y extraños.

Lamentablemente, en estos casos, parece que  no queda otra alternativa que adjudicar estas inexplicables falencias a la intervención de  “una mano negra” como suele decir el vulgo. Algo lamentable por cierto y digno de ser aclarado por los responsables de la elaboración de los menajes legislativos.

Aunque más no sea para que la DPA no parezca una “repartición fantasma”.

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