En este accidente perdieron la vida 228 personas y sólo se recuperaron 58 cuerpos y partes de la cola de la aeronave.
En envíos anteriores nos hemos ocupado de los enormes esfuerzos efectuados en forma conjunta por Airbus y Air France, con costos millonarios en procura de ubicar los restos del avión, de los pasajeros y, obviamente, las cajas negras.
La semana pasada se supo que, finalmente, los equipos especializados habían localizado un cuerpo sujetado al asiento por el cinturón de seguridad y las dos cajas negras que fueron remitidas a la ciudad de París a los efectos de que los técnicos oficiales analicen las grabaciones contenidas en su interior y determinen las posibles causas del siniestro.
Este asunto se halla en una etapa previa de la investigación pero el famoso diario “Le Figaro” publicó una información según la cual, los investigadores –luego de abrir las cajas negras-, habían determinado que el accidente se produjo por un error de los pilotos.
Adviértase que con motivo de este accidente las compañías de seguros, llegado el caso, se verían obligadas a desembolsar sumas millonarias en euros en concepto de indemnización a los familiares de las 228 víctimas y a la empresa Air France por la aeronave siniestrada.
Salvo que se demuestre que el accidente ocurrió por una falla humana imputable a Air France como única responsable por el accionar de sus empleados, los pilotos fallecidos.
Curiosamente, uno de los diarios más importantes del mundo como “Le Figaro” publicó una información sospechosamente favorable a las empresas aseguradoras y económicamente desastrosas para la dupla Airbus-Air France.
Pero fue el organismo estatal investigador, la BEA, la que se encargó de desmentir al diario con un fuerte comunicado en el cual y entre otras cosas, destaca que los resultados serán comunicados “en el verano” (Que en Europa comienza el 21 de junio y se extiende hasta el 21 de septiembre).
Podríamos agregar que “no por mucho madrugar amanece más temprano” y en el caso del diario de marras, resulta evidente que hubo un apresuramiento impropio de profesionales del periodismo. Con anterioridad hemos expresado la conveniencia de abstenerse de elaborar hipótesis sobre las posibles causas de un accidente de aviación salvo que las mismas sean absolutamente evidentes.
De lo contrario, lo aconsejable es esperar el informe que den a conocer los investigadores.
Aunque más no sea para no incurrir en una pifia imperdonable como la protagonizada por “Le Figaro”. Que puede asimilarse a una formidable “metida de pata” o a “un papelón”.