Más de 100 baldosones de la Peatonal deberán cambiarse por fallas

Fueron colocados como materiales de primera calidad pero están rajados y marcados para cambiarlos. Los colocadores ignoran los motivos y las sustituciones producirían nuevas molestias en el paso de los peatones.
lunes, 2 de mayo de 2011 00:00
lunes, 2 de mayo de 2011 00:00

En el detalle de los materiales ocupados en la remodelación de la peatonal Rivadavia, el  solado a utilizar era –supuestamente-, “de primera calidad”. Lo dijo el inspector de obras de la Municipalidad, Horacio Bonfiglio, quien también aseguró que “el solado se sigue respetando desde el principio de la obra, ya que es un mosaico de reconocida calidad”.

No obstante, hay 120 mosaicos marcados con aerosol colorado que muestran grietas y deberán cambiarse. Están ubicados en la Peatonal Rivadavia entre Chacabuco y Avenida Güemes.

A raíz de este problema, la circulación de peatones se verá  reducida, además de las molestias que ocasiona una obra de esta naturaleza. Según comentarios de algunos obreros, se desconocen las causas de las grietas que aparecieron en estos materiales.

Sin embargo, actualmente, las cruces rojas de aerosol señalan grietas en 120 baldosones ya ubicados desde el tramo de avenida Güemes hasta calle Chacabuco que deberán cambiarse, lo que implicaría una nueva remodelación, cambio de éstos y limitaciones en el normal paso del peatón.

De acuerdo con lo comentado por algunos obreros, se desconocen las causas de las fisuras en estos materiales, que deberán ser cambiados, y esa es la razón por la que fueron marcados con aerosol.

No es motivo de estas líneas encarar la búsqueda de culpables a quien responsabilizar por los inconvenientes derivados del cambio de 120 baldosones en un sitio que es recorrido por miles de personas que, seguramente, sufrirán alguna molestia mientras haya obreros trabajando en la reposición de los mosaicos de marras.

Por lo general, la verificación de la calidad de los muy diversos materiales que adquiera la municipalidad o la provincia, son objeto de una suerte de “inspección” o “control de calidad” relativamente someros y en gran parte, se confía en la buena fe de los proveedores.

En el caso de estos baldosones en particular, no sería raro que se haya producido un error en la dosificación de la mezcla que se emplea en la fabricación de mosaicos. Una falla sólo detectable cuando la baldosa está colocada y ha sido “probada” porque alguien la pisó.  El hecho de que sean 120 las baldosas afectadas estaría sugiriendo que se trata de “una partida” con defectos de fabricación.

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