Para él, un tumor canceroso, por ejemplo, no es otra cosa, que la manifestación en el plano físico, de un estado emotivo generado en nuestra psiquis o alma. Por eso cree, que el mal funcionamiento o deterioro del sistema inmunológico, obedece casi siempre a una situación estresante que afecta la vitalidad de todo nuestro ser.
Por eso aconseja, que las enfermedades inmunológicas, deban ser tratadas holísticamente, para tener los éxitos de sanación esperados.
Con respecto al famoso “té”, Hezze dijo que “el concentrado de hierbas, que la gente de mi pueblo lo bautizó como “El Té”, en realidad, no es un té. Es un concentrado de hierbas medicinales vitalmente activas, que dejan en el agua cuando mueren, por la acción del calor, su energía vital y algunos principios activos, que al ser metabolizados por el organismo, ayudan al sistema inmunológico a recuperar sus funciones vitales para poner fin o no, a las enfermedades inmunológicas. Durante más de quince años, comprobé empíricamente su efectividad. Ahora, son los médicos, los encargados de evaluar, empleando el método científico, si las plantas del noroeste argentino, sirven o no para estimular los procesos de sanación en un cuerpo enfermo. Recién lo presentamos en sociedad. Aún falta un largo camino por recorrer."
No cree que el SIDA, el cáncer, el lupus, la psoriasis o la artritis tengan curas milagrosas con este producto. No obstante agregó: "No solamente creo. Estoy convencido que todas las enfermedades tienen cura. Las evidencias de todos estos años, no hicieron otra cosa que confirmar que no existen enfermedades incurables. Si existieran enfermedades incurables, no existiría ya el hombre en la tierra. Los profesionales de la salud, deben dejar de ser tan inflexibles con sus conocimientos académicos y dejar de mirar para otro lado, cuando vean remisiones de enfermedades tratadas con métodos distintos a los que ellos conocen. Un enfermo debe motivarlo siempre a perfeccionar sus tratamientos para lograr en menos tiempo, aliviar su dolor."