Lo raro y paradójico de este asunto es que en muchísimos lugares de la ciudad, hay pérdidas de agua en tanta cantidad que las calles están anegadas por las roturas de los caños, mientras otros sectores de la ciudad carecen del servicio desde hace al menos tres o cuatro días.
Sería bueno que los responsables de Agua Potable de la Provincia, específicamente el señor Ángel Lucero, instruyera a sus empleados para que se aboquen a la tarea, primero y de manera urgente, de restituir el servicio a este importante y populoso sector y después, que arreglen las pérdidas para evitar que tanto líquido se pierda.
Supimos que los vecinos enojados, hicieron el reclamo correspondiente ante quien corresponde y sin embargo, no obtuvieron respuestas, con todo lo que ello significa.
La inercia de “dejadez” que hoy tienen las reparticiones provinciales hace prever que no se hará nada, al menos en lo inmediato. ¿O estarán esperando manifestaciones públicas de otro tipo?