Esta medida se agregaba al programa \"Catamarca con casco\" que comenzó el año pasado y que hasta el momento dio como resultado decenas de motocicletas secuestradas, dejando la impresión de que el infractor prefiere pagar una multa en lugar de preservar su vida usando el casco.
Aplaudíamos esta nueva exigencia para que las motos pasen la Inspección Técnica Vehicular que según fuentes oficiales, sería implementada progresivamente en los meses venideros.
El objetivo principal consistió en que todos estos rodados circulen observando las medidas de seguridad que exige la ley, entre las cuales figuran los dos espejos retrovisores, los escapes originales de fábrica, las luces blancas y amarillas o ambarinas.
Con relación a esta nueva disposición el administrador de Tránsito de la Capital, Sr. Juan Ángel Barrientos, dijo que \"la idea es pedirle a la gente no sólo el uso del casco, sino que cumplan con todas las normas de seguridad, ya están los convenios firmados como corresponde, para terminar con la modalidad de desmantelarlas que toman los dueños, especialmente a las motos nuevas\".
También se informó que en los controles se comenzará a pedir la documentación que demuestra que la moto reúne las condiciones para circular, a partir de fines de febrero y principios de marzo. Agregó Barrientos: “esta medida no se implementa inmediatamente, porque antes se está trabajando en otras cuestiones como el patentamiento, o sea que la exigencia es general\",
Según estimaciones hay más de 50 mil motos circulando en la ciudad de las cuales sólo un tercio están patentadas.
De ahora en más y a la luz de este nueva –y reiteramos, acertada medida de la comuna capitalina-, será cuestión que los señores motociclistas adopten las medidas necesarias para satisfacer la ITV en tiempo y forma y , a su vez, que los técnicos de la ITV actúen sin contemplaciones, sin “amiguismos” y sin “arreglos bajo el poncho”. De lo que se trata es de vidas humanas a través del respeto a las leyes.
Han pasado casi seis meses del anuncio que motiva estas líneas y como podrá advertirse y que se sepa, hasta la fecha no habría ocurrido nada relevante Es –en cierto modo-, lo que se desprende observando que siguen circulando motociclistas sin casco y motos con escape libre atronando por las calles como si nada.
Es evidente que si de verdad se cumple con la ITV. ésta resulta insuficiente en cuanto a verificar una cantidad de motos que permita notar, por lo menos, una mejoría en el problema.
Lejos de ello, el número de motociclistas muertos en accidentes viales ha mostrado un significativo incremento al igual que el número de motos nuevas que se han patentado. Cabe suponer que en los talleres donde se lleva a cabo la ITV y a la luz del crecido número de notos a verificar, habrán adoptado las medidas adecuadas para que el procedimiento se agilice al máximo, Para que se entienda: suponemos que habrán designado más personal en la sede de la ITV en El Pantanillo. De no ser así, este asunto podría concluir “Para las Calendas Griegas” o “De aquí a la eternidad”. Mientras tanto, la ciudadanía padece los efectos no deseados (ruido y cráneos fracturados) por que hay algo que no funciona como es debido. O –simplemente-, sólo sirve para recaudar.
Sería muy conveniente que el organismo municipal vinculado al Tránsito Vehicular haga saber en qué etapa o estado de ejecución se halla la ITV para las motos.