El “pan nuestro de cada día”: ¿Quiénes y cómo lo elaboran?

El industrial panadero Juan Bó, titular del Centro Industrial de Panaderos,  tuvo duras críticas para la Federación Argentina de Trabajadores Pasteleros, Confiteros, Heladeros, Pizzeros, Alfajoreros, por soslayar los controles para la localización de panaderías truchas en la provincia.
jueves, 23 de junio de 2011 00:00
jueves, 23 de junio de 2011 00:00

Temores por la mala calidad del producto. El Centro Industrial de Panaderos comenzó a trabajar en el relevamiento de las panaderías clandestinas al mismo tiempo que  para la erradicación del trabajo en negro de los empleados de la industria.

En tal sentido,  Juan Bó, dijo que el trabajo lo hacen pese de no ser un tema de su incumbencia, por la falta de atención del sindicato que agrupa a los trabajadores panaderos. Según Bo, desde el Centro le acercaron apoyo económico al gremio para la realización de controles pero nunca se concretaron.

“Desde el Centro Industrial de Panaderos se está analizando la situación y viendo qué es lo que se puede hacer, si bien esta es una tarea del sindicato y a pesar que desde el Centro se los apoya económicamente para los controles correspondientes, éstos nunca se llevaron a cabo”, apuntó Bo..

Con respecto a la situación con las panaderías clandestinas, Bó dijo que a diferencia de las panaderías que trabajan cumpliendo con todas las normas  las `panaderías truchas contratan mano de obra barata, a razón de $ 50 diarios y trabajan más de diez horas por día sin recibir los  beneficios que les corresponde por ley. El industrial también expresó que se abrieron casillas de correo en Internet para recibir denuncias de los trabajadores que observen irregularidades en su lugar de trabajo:, panaderoscatamarca@hotmail. com y centropanaderoscatamarca@ yahoo.com, una vez recibidas las notificaciones, desde el Centro dijeron que,  en primera instancia, se procuraría  arribar a un acuerdo con el dueño de la panadería y en caso de no obtener resultados, se encararían  las gestiones  ante la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (Faipa) y el ministerio de Trabajo de la Nación.

Aumento. Con relación a los precios del pan, el empresario expresó que aguardaron para ver si había  avances en las negociaciones con la industria molinera y el Gobierno nacional por los subsidios. Finalmente, desde la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines, se comunicó que hubo una reunión con el secretario de Comercio de la Nación quien ratificó que no habrá más subsidios. De esta manera, la bolsa de harina cuesta casi el doble de lo habitual.

Es evidente que se trata de un  problema bastante complejo que se enmarca, según parece, en el “sálvese quien pueda” (Que no sirve y es inmoral).

Por una `parte se da el caso de emprendimientos familiares que elaboran pan “a su manera” sin intervención de controles bromatológicos ni impositivos. Obviamente, venden pan a menos precio que las panaderías habilitadas.

Por otra parte, en los almacenes y despensas de los barrios cuyo nivel económico es relativamente bajo, la venta de pan se hace sobre la base de un precio inferior y ese tipo de producto es el que suministran en su mayoría las panaderías truchas.

Lo más grave de todo esto es la falta de controles bromatológicos. Esa es, precisamente, “la materia pendiente” que tiene el Estado.

Lo que está en peligro es la salud de la gente.

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