Teniendo en cuenta que los funcionarios nacionales venían jugando desde hace varios meses la Copa América y que las inversiones, esfuerzo, trabajos de promoción y capacitación exigían resultados, las expectativas fueron saldadas, y no sólo por las ganancias económicas que se registraron, sino también porque el torneo funcionó como una vidriera para mostrar a todo el mundo -se transmitió la Copa a más de 200 países- las posibilidades y bellezas que dispone Argentina y así posicionarla internacionalmente en materia turística.
A su vez, y en un guiño al turismo, todas las acciones, reformas, remodelaciones, proyectos, construcciones, mejoras, capacitaciones y actividades realizadas en virtud de esta Copa América, les quedará a cada provincia para explotar su destino y así estimular en su ciudad eventos deportivos, culturales, comerciales e industriales.
Las plazas de alojamiento con capacidad colmada, peatonales desbordadas de gente, largas colas para comer en un restaurante o tomar algo, comercios trabajando las 24 horas, taxis ocupados, terminales de ómnibus y aeropuertos operando sin cesar, y shoppings abiertos hasta la madrugada, fueron algunas de las postales que ilustraron las ciudades que fueron sedes durante el campeonato.
El suelo donde la suerte de Argentina quedó echada, Santa Fe, registró la visita de más 85.000 personas, con ganancias cercanas a los 30 millones de pesos, siendo el gasto promedio de cada turista entre 400 y 800 pesos diarios. Por su parte, Córdoba, que marcó durante la primera quincena una ocupación hotelera de casi el 100%, tuvo ingresos por más de $120 millones postulando a la rama hotelera y gastronómica como las más beneficiadas.
Por su parte, el impacto económico también pegó fuerte en Salta y Jujuy, donde se jugaron dos partidos, incorporó a sus arcas más de 2 millones de dólares gracias al alto porcentaje de paraguayos que visitaron la provincia. La misma suerte corrió su vecino Jujuy, que con la visita de más de 25 mil personas registró ganancias por más de $16 millones, con un gasto promedio de 280 pesos por día, y una estadía media de 3 noches.
Los coletazos de la Copa América también dejaron saldos más que positivos en la región Cuyana. Con la marea roja chilena invadiendo San Juan y Mendoza, el impacto turístico y económico fue más que satisfactorio, llevándose la provincia del vino la mejor parte: más de 80 mil extranjeros en su suelo y recaudaciones que ascienden a los 140 millones de pesos.
En tanto que Buenos Aires fue una de las sedes que más provecho le sacó al torneo continental. Si bien todavía no hay números oficiales sobre las ganancias que dejó a la provincia, la cifra promete batir récords dado que aquí en los 6 partidos que se jugaron la postal de La Plata ilustró estadios completos, restaurantes llenos, hoteles colmados y gran movimiento en las zonas céntricas de la ciudad.