Tiene como ejes a la Av. José Pascual Jais y la calle Hipólito Irigoyen, a partir de las cuales se produce una confusa y ambigua bifurcación de calles y balcones que impide definir la orientación que debe respetar el fluido tránsito de ese lugar ya que es la puerta de ingreso al populoso Barrio Huachaschi y vía obligada para llegar a Chaquiago, El Potrero y Choya, distritos locales ubicados a bastante distancia. Las obras han comenzado y por estos días continúa ejecutándose en el marco de las previsiones legales y presupuestarias.
Se trata de un viejo anhelo de los habitantes de Huachaschi, quienes transitan por este lugar, que en algún momento fue una loma que se dinamitó y construyó una avenida durante la gestión municipal de José P. Jais, obra que encuentra continuación de aquella visión, luego de más de veinte años y que permite la total integración del sector oeste de la ciudad, tradicionalmente separado por las lomadas del Tiro Federal.
El proyecto presentado por el municipio y que tuviera una serie de vaivenes, está siendo ejecutado en esta fase, por maquinarias y camiones que deben retirar el material que se saca de las lomas para dar paso a la mano de obra que se encargará de la limpieza preliminar, preparación y hormigonado, y finalmente la colocación de los baldosones que se destinarán a este lugar.
También se ordenará el tránsito que sube y baja por calle Hipólito Irigoyen entre Núñez de Prado y Bárcena, incluyendo a la calle que se abre en la loma misma.
Los habitantes de Huachaschi se manifestaron muy contentos con esta obra por cuanto significa menor distancia entre el centro y sus viviendas. Aseguraron que la conclusión del derivador es un viejo anhelo de toda la barriada.