Un grupo de 18 rescatistas recuperó ayer en tiempo récord el cuerpo del andinista Alejandro Sorondo (32) y lo trasladó a la base del cerro Las Dos Lagunas, en los nevados del Aconquija, tras haber sido alcanzado por una fuerte tormenta que se desató el pasado 2 de julio.
El cuerpo del riocuartense Sorondo fue trasladado a la morgue de Concepción en San Miguel de Tucumán, según lo dispuesto por el fiscal de Instrucción Edgardo Sánchez, para la realización de la autopsia respectiva.
Se estima que hoy se completará la etapa administrativa judicial y Sorondo sería trasladado hasta nuestra ciudad para su sepultura.
Alrededor de las 16 de ayer, los rescatistas llegaron a la zona conocida como El Ingenio, en la localidad de Santa María en Catamarca, punto donde se instaló el campamento base, con el cuerpo del malogrado andinista.
El rescate del montañista riocuartense estuvo a cargo de los grupos Cóndor de Mendoza, Andino, Cero y miembros de la Defensa Civil de Tucumán y socorristas cordobeses.
La expedición, integrada por una veintena de rescatistas, tomó contacto ayer con el cuerpo de Sorondo e inmediatamente comenzó el descenso, cumpliendo con el objetivo en un tiempo récord, según la propia impresión de los responsables del operativo.
El transporte del cuerpo de Sonrondo será realizado en un helicóptero enviado especialmente por el gobierno de la Provincia de Córdoba a Tucumán.
Sorondo había sido hallado sin vida el pasado 23 de julio, tras tres semanas de búsqueda, en un sector de difícil acceso, a unos 4.700 metros de altura, en la quebrada del cerro Las Dos Lagunas.
El montañista inició una excusión junto al guía Pablo Zelaya, a fines de junio. El 2 de julio, cuando se encontraban a unos 5.200 metros de altura, un viento se llevó la carpa de los montañistas. Zelaya se sujetó con una piqueta, y perdió el conocimiento. Cuando despertó no estaba más su compañero. Luego bajó y comunicó la novedad y se inició la búsqueda de Sorondo.
En la tarde del sábado 23 de julio, un helicóptero de Gendarmería divisó el cuerpo sin vida del riocuartense, que estaba con los brazos abiertos y mirando al cielo.
Sorondo, egresado de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Cuarto, estaba trabajando en una empresa multinacional ligada al sector agropecuario, en la sucursal de San Miguel de Tucumán.
Sorondo tenía previsto retornar a Río Cuarto.
Fuente: El Puntal