Las pérdidas humanas y los daños materiales no se han evaluado en su totalidad. Alabamos la movilización, el coraje y la determinación del pueblo japonés y de las autoridades en respuesta ante este desastre.
Teniendo en cuenta que
La amenaza nuclear actual en Japón, como resultado del devastador terremoto y del tsunami resultante, ha agravado considerablemente la experiencia traumática de los afectados por la catástrofe natural. Los trabajadores de Fukushima Daiichi en Japón, en su intento de evitar el peor de los escenarios posibles, se están enfrentando a condiciones extremadamente peligrosas.
Considerando que
Recordamos las trágicas consecuencias de la catástrofe de Chernóbil, hace 25 años. Los trágicos eventos de Fukushima (Japón) muestran, una vez más, las consecuencias devastadoras de que el “riesgo cero” no existe en el sector nuclear. El desastre continuado siembra nuevas dudas sobre las garantías que la industria nuclear ofrece en materia de seguridad de los reactores nucleares y recalca que es imposible garantizar la seguridad de la energía nuclear. Siempre hay un “riesgo residual”.
Apelamos al Convenio de Aarhus, como marco de la transparencia total, y la necesidad de incluir a los ciudadanos y a las organizaciones no gubernamentales en la toma de decisiones sobre el medio ambiente y la salud de las personas.
Considerando que
Año tras año tienen lugar numerosos incidentes o accidentes relacionados con la seguridad nuclear en todos los tipos de plantas nucleares y con reactores de todos los modelos, y hay sucesos muy serios que pasan completamente inadvertidos para el público en general o se infravalora significativamente su riesgo potencial. También en Europa en las últimas décadas ocurrieron varios incidentes serios, por ejemplo en Tihange 1 (Bélgica), Civaux 1 y Blayais 2 (Francia), Phillipsburg, Krümmel y Brunsbüttel (Alemania), Kozloduy 5 (Bulgaria), Paks (Hungría), Rivne 1 (Ucrania), Forsmark y Barseback 2 (Suecia).
Considerando que
Los Jefes de Estado europeos han exigido, tras la catástrofe de Fukushima, una evaluación exhaustiva del riesgo y la seguridad de las instalaciones nucleares en Europa.
Considerando además que
En respuesta a los sucesos de Japón y debido a la presión ejercida por numerosos ciudadanos y acciones de base, Alemania ha impuesto una moratoria de tres meses a la prolongación de la vida útil de sus plantas nucleares y ha cerrado temporalmente siete reactores que habían comenzado a funcionar antes de 1980; Francia ha exigido evaluaciones de seguridad exhaustivas; Italia se ha comprometido a una moratoria de dos años para su reciente estrategia a favor de la energía nuclear y a un año de moratoria para la búsqueda de un lugar potencial para la instalación de la primera planta nuclear mientras mantiene su referéndum para continuar con el sueño de Berlusconi de reactivar la energía nuclear; Bélgica ha mantenido su programa de eliminación en tanto que ha acordado una moratoria para abrir la discusión de una nueva ampliación de la vida útil de las plantas nucleares; Suiza y China han congelado su nuevo programa de construcción de plantas nucleares.
Enfatizando que
La energía nuclear no es segura, no es limpia y tiene un elevado riesgo. La tecnología nuclear estará siempre unida a actividades mineras peligrosas, al peligro de un accidente severo, al problema no resuelto de los residuos nucleares y al riesgo de proliferación y terrorismo.
Recordando que
Incluso después de más de 50 años de uso de la energía nuclear, el problema de la eliminación o almacenamiento final de residuos —en particular de los residuos altamente radiactivos— sigue sin resolverse. La mayoría de los residuos radioactivos de Europa se almacena en instalaciones de almacenamiento temporales, donde tendrá que permanecer durante muchas décadas. En muchos casos, los requisitos relativos a la seguridad son dudosos.
El coste de las infraestructuras de energía nuclear no solo es muy alto sino que a menudo se oculta por el apoyo del Estado financiado por los contribuyentes, incluso sin incluir los costes todavía desconocidos de un desmantelamiento seguro.
Señalando asimismo que
Actualmente está previsto que casi 5 veces más de los fondos europeos para la investigación —en comparación con los fondos destinados a investigación de energías renovables y eficiencia energética— se destinen a la investigación nuclear, en particular a la fusión y a su proyecto caro e inútil “Iter”.
Teniendo en cuenta que
Como el uranio no es un recurso inagotable, la energía nuclear no se puede considerar como una solución, habida cuenta de su escasez y potencial agotamiento. Además, el uranio es importado a Europa casi en su totalidad, lo que no contribuye a nuestra independencia energética. Asimismo, la extracción de uranio causa condiciones laborales insoportables y un ecocidio inigualable en los países exportadores.
Además enfatizando que
No tenemos que depender de esta tecnología de alto riesgo ya que disponemos de alternativas seguras, limpias y sostenibles. Reducir el consumo de energía, incrementar la eficiencia de nuestro uso energético y ampliar el uso de renovables puede proporcionar un suministro de energía segura en una Europa basada enteramente en fuentes renovables.
Reconociendo que
Varios estudios como el del Consejo Europeo de Energías Renovables (EREC, por sus siglas en inglés), el de la Fundación Europea por el Clima (ECF, por sus siglas en inglés) o el estudio “Vision Scenario” del Öko-Institut han demostrado que unas estrategias ambiciosas de eficiencia energética y de energías renovables, combinadas con una modernización de la infraestructura energética, hacen posible una eliminación gradual de la energía nuclear y del carbón. Hasta 2050 podemos conseguir un suministro procedente en un 100% de las energías renovables. Sin embargo, esto requiere cambios profundos en lo que respecta a la producción de energía y al consumo, así como esfuerzos concertados a todos los niveles: local, regional, nacional y europeo.
El Partido Verde Europeo pide:
Una revolución energética inmediata que conduzca a una economía europea basada totalmente en las energías renovables y con eficiencia energética para el año 2050 a más tardar, para cumplir nuestros objetivos climáticos. Para poder tener éxito en esta visión, tenemos que comenzar hoy. No hay tiempo que perder. En este contexto, Europa tiene que abandonar su compromiso con la tecnología de alto riesgo de la energía nuclear y empezar ya con la eliminación progresiva.
Esto supone:
No construir reactores nucleares nuevos, cesar el trabajo en las plantas nucleares en construcción y detener los proyectos de planificación de nuevas plantas.
•En el proceso de eliminación progresiva de la energía nuclear, cerrar inmediatamente los reactores que presenten mayores riesgos como los más
•Se debe llevar a cabo una actualización de los criterios vinculantes y de seguridad efectiva al más alto nivel en toda Europa para aquellos reactores que todavía estarán en funcionamiento a medio plazo y hasta que sean clausurados.
•Detener los proyectos para ampliar la vida útil de las plantas y/o alargar su vigor más allá de lo previsto en los diseños de las plantas originales. Las “pruebas de resistencia”, como sugiere la Comisión Europea, no deben utilizarse como una excusa para alargar la vida útil de las plantas nucleares existentes, las cuales serán prohibidas. Una implementación de “pruebas de resistencia” completa, exhaustiva y obligatoriamente transparente también se aplicará a los residuos nucleares, incluidos los combustibles gastados.
•La fisión o fusión nuclear no se debe financiar con dinero público. En caso de incidentes o accidentes los operadores nucleares asumirán plena responsabilidad, incluyendo los accionistas de los operadores.
•Prohibición de la exportación de tecnología nuclear y de la propiedad intelectual asociada a ésta.
•Revocar el tratado EURATOM y crear una Comunidad Europea para las Energías Renovables (ERENE, por sus siglas en inglés).
Esto también implica:
•Los líderes europeos tienen que establecer planes para hacer realidad para 2050 una economía basada en un 100% en fuentes renovables de energía, incluyendo una inversión masiva en una red inteligente (“smart grid”) a nivel europeo.
•Con este fin, debe llevarse a cabo un marco legal ambicioso para la eficiencia y el ahorro energéticos. En este contexto, exigimos, como punto de partida, un objetivo vinculante de ahorro de energía para 2020 de al menos un 25% comparado con el consumo energético de la UE en 2005.
•En el camino hacia una sociedad basada al 100% en energías renovables, deben adoptarse también nuevos objetivos y medidas intermedios de carácter obligatorio para 2030 y 2040.
Considerando además que:
La tragedia de Japón ha actuado como un poderoso impulso para aumentar la sensibilización de la opinión pública europea ante los peligros y la falta de fiabilidad de la energía nuclear. Incluso en los países que mostraban un apoyo constante a este tipo de energía, están creciendo las demandas que exigen una eliminación gradual de la tecnología nuclear.
En tanto que apoyamos las campañas y peticiones a nivel nacional y regional, y en particular el referéndum sobre energía nuclear que tendrá lugar en Italia en Junio del 2011, así como las iniciativas emprendidas por diferentes grupos de ciudadanos y ONG en Austria, Francia, Bélgica, Alemania y otros países europeos, consideramos que es hora de ir más allá de las iniciativas nacionales y apoyar una campaña a nivel europeo para detener esta tecnología mortal y facilitar una economía basada en fuentes renovables de energía y con una eficiencia energética del 100 %.
El Partido Verde Europeo apoya:
La puesta en marcha de una petición a nivel europeo, en cooperación con organizaciones de la sociedad civil y grupos de ciudadanos, dirigida a las instituciones de la Unión Europea y Estados miembros. Esta petición incluiría, entre otros asuntos, la demanda del cierre inmediato de plantas nucleares de alto riesgo, la eliminación progresiva de todos los reactores nucleares, el cese de la financiación pública a ITER; objetivos vinculantes para la eficiencia energética y la revisión de la hoja de ruta para 2050 de la UE, de acuerdo con la perspectiva de una economía basada en un 100% en energías renovables.