El PIO dijo que los docentes comen con el dinero de los comedores escolares

Los problemas existentes en los denominados “comedores escolares” lejos de solucionarse, parece que se agravan con el paso de los días y el surgimiento de nuevos detalles vinculados a lo que podríamos considerar como “la intimidad” de estos establecimientos.
viernes, 19 de agosto de 2011 00:00
viernes, 19 de agosto de 2011 00:00

Por caso ciertos directivos y miembros de las Comisiones de padres que administran  los recursos de los comedores, se mostraron molestos ante las autoridades del ministerio de Desarrollo Social por las demoras en la entrega de las partidas correspondientes. Otro motivo de queja estuvo referido a que el dinero no les alcanza para todo el mes.

Por su parte el director del PIO (Programa Pro Igualdad de Oportunidades), Mario Varela, señaló a los docentes por comer en los comedores consumiendo recursos que son exclusivamente para los alumnos. Varela enfatizó al decir que "en muchas escuelas, sobre todo en las de jornada completa, el docente come de ese recurso. Yo he encontrado en el registro de comensales de algunas escuelas hasta 25 docentes que comían de esos recursos. Nosotros cuando mandamos el dinero no contamos docentes, ni ordenanzas, contamos niños, porque el instructivo y la normativa nos pide que contemos niños”.

No obstante el Director del PIO reconoció que no se le puede negar el plato de comida a los docentes aclarando que “si ellos desean comer lo mismo que comen los niños, que colaboren con el menú. Que paguen tres o cuatro pesos. En ningún lado van a comer por ese precio. Los docentes tienen un sueldo, cobran zona. Nosotros tenemos en Catamarca el 80% de ruralidad, eso significa el adicional de zona", señaló el funcionario.

Otra cuestión  que comentó el titular del programa PIO es la distribución que se le da al dinero que -reiteró-, es exclusivamente para la compra de alimentos, agregando: "nosotros hemos encontrado que se usa el recurso para comprar alimentos en adquirir otras cosas",   advirtiendo  que “las escuelas tienen "caja chica"  y que el gobierno provincial les envía dinero en tres cuotas, que son proporcionales a las matrículas de cada institución. De ese dinero se puede comprar desde combustible hasta artículos para limpieza”.

Vale mencionar que en la provincia funcionan 324 comedores escolares. El monto por  alumno depende de la modalidad que puede ir desde el refrigerio hasta un albergue, por  lo cual varía entre $2 y $7.50

No obstante  que el dinero es exclusivamente para alimentar a los chicos, se han detectado en los registros de comensales de algunos colegios hasta 25 docentes que comían de esos recursos y en algunos casos algunas instituciones habrían utilizados los fondos, que eran para alimentos, para comprar otros elementos.

Varela propone que los docentes colaboren económicamente con el menú escolar.

No es fácil administrar un comedor escolar entre otras cosas  por las constantes variaciones en los precios de los insumos que no son reajustados por el gobierno. La solución pasa por reducciones que se practican en la cantidad y la calidad de los productos.

Otro tema a considerar tiene que ver con la situación que se genera para un grupo humano que estudió para ejercer la docencia pero, circunstancias no generadas por el docente, lo colocan en posición de administrar un establecimiento gastronómico en un marco de estrecheces económicas y una responsabilidad adicional, tareas por las cuales no percibe ninguna remuneración. Ni siquiera –según la opinión del Director Mario Varela-, puede comer gratis en el comedor que administra.  Resulta más que improbable la asignación de un adicional en concepto de remuneración por sus actividades como encargadas de los comedores escolares.  

Al respecto, Varela dijo: "Yo sé que hay docentes que apoyan al comedor, que hay directivos que cargan con un poco más de tarea. Porque la idea es que los chicos vayan a aprender y el comedor sea un complemento".

Sin el menor ánimo de polemizar y desde un determinado punto de vista,  nos parece que “la idea” tendría que consistir en políticas de Estado destinadas a promover empleo digno para la gente, de manera que los chicos coman en su casa, con sus padres y  accionar para que los comedores escolares pasen a ser un recuerdo.

 

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