Debido a la baja importante de agua que proviene del río Belén, destinada tanto al consumo y para el riego, y tras una reunión que llevaron adelante las autoridades locales de las dos áreas, se dispuso esta medida.
Advirtieron también que "de continuar con el derroche del servicio, en pocas semanas se llegaría al nivel máximo de emergencia".
Los referentes de la Administración Riego, Pedro Aibar, y de Agua Potable, Julio Carrasco, fueron los responsables de la reunión en la que participaron autoridades municipales, productores, y emprendedores.
Esta no es la primera vez que Belén pasa por una situación similar.
La situación de alerta "naranja" también comprende restricciones en el lavado de veredas, las que podrán únicamente realizarse los jueves y domingo con balde.
También comenzará a regir el sistema de denuncias donde los vecinos tendrán un papel fundamental en pos de no llegar al límite del servicio.