Conforme a fuentes confiables del ministerio de Economía que conduce el contador Ricardo Aredes, durante la gestión de Brizuela del Moral, el Loco de La Antena dejó una deuda cercana a los 4 millones de pesos y manejó un presupuesto de mas 50 millones de pesos anuales.
Por supuesto los participantes de semejante torta no son otros que los aliados del Frente Cívico, varios de ellos transformados hoy en neo kirchneristas y hasta algunos lograron colocar parientes como noveles funcionarios ¿Quién sino ellos podrían ser?.
Pero cabría preguntarse hasta que punto la deuda que Boucard le dejó a su sucesor Rodrigo Gonzalo de casi 4 millones de pesos es legítima.
Lo que correspondería sería revisar expediente por expediente y comprobar el real servicio de comunicación que se prestó para recién, si es que hay plata, proceder al pago. Además, está situación no debería postergar la comunicación que tiene que realizar el gobierno y que, para diferenciarse de los mamarrachos de Boucard, no debería observar las discriminaciones a que fueron sometidos varios medios por no comulgar con las políticas oficiales.
Entre las muchas curiosidades que la nueva gestión habría detectado, figura la deuda que se mantendría con la empresa Sagitario, que es la mayor de todas. Llega casi al millón de pesos y la pregunta obligada es ¿cómo y de qué forma se alcanzó este monto?
La empresa de mención, cabe destacarlo, tiene que ver directamente con Boucard. Éste fue nombrado a instancia suya a principios del 2008 a raíz de la relación familiar del extinto Alfredo Pereyra, a la sazón principal accionista de Sagitario, y Eduardo Brizuela del Moral. Eran primos hermanos. ¿Por qué Boucard no cumplió con su mecenas? ¿Será que favoreció ya a una empresa propia de publicidad o algún socio ocasional en detrimento de Sagitario?
En virtud de la transparencia que pregona el gobierno de Lucia Corpacci, las nuevas autoridades de la SIP deberían dar a conocer el listado de los medios y agencias que se repartieron los más de 50 millones de pesos anuales. Y también la lista de empresas acreedoras que tienen paralizada la política comunicacional de Corpacci.
Las irregularidades en la SIP
Durante la gestión de Horacio Boucard se produjeron numerosas irregularidades, la mayoría de ellas solo salieron a la luz en Catamarcactual. Por caso se supo que una empleada infiel habría falsificado la firma de Boucard para agilizar su cobro. Cuando El Loco de la Antena se enteró que fue burlado le inició sumario a la mujer y envió el caso para su investigación a Fiscalía de Estado. Fuentes informadas indicaron que la nueva gestión rescató a la supuesta falsificadora y la restituyó en sus funciones. ¿Para quién habría falsificado los expedientes?.
Otras de las irregularidades denunciadas por Catamarcactual tiene que ver con la desaparición de una máquina fotográfica Nikon de última generación. La máquina ni siquiera se la usó y ya se la habían robado. Esta cuestión también quedó en manos de fiscalía de estado para su investigación.
¿Y Candela y El Ancasti?
¿Por qué no figuraría el grupo Ancasti como principal acreedor cuando fue, junto a La Unión, el aliado más notorio del ex gobernador? Simple: porque su propietario, el empresario Silvestre Zitelli, cobraba al contado o casi al contado a través, primero de Raúl Cipitelli y complementariamente de Javier Silva. Para él no había las demoras que debían soportar los otros medios. Lo que no sabemos es cuanto cobraba Zitelli de la SIP. Solo circula el rumor que uno de los arreglos que hizo con Brizuela del Moral es que el gobierno le debía pagar por la publicidad oficial la suma de todos los sueldos de los empleados del diario El Ancasti y radio Ancasti.