En nuestra habitual recorrida por el espectro urbano, pudimos comprobar que se trate en su mayoría, de personas que tienen parientes en la ciudad y que cada enero acuden a visitarlos. Sin embargo, y según nos informaron, los hoteles tienen colmada su capacidad de recepción, contando los de Aconquija, Andalgalá y de Minas Capillitas, pensiones y residenciales.
No obtuvimos datos exactos pero se calcula que unas cuatro mil personas ingresaron a la ciudad y otros tantos pasaron por ella, rumbo a Santa María, Belén y Aconquija.
De cualquier manera hacía mucho tiempo que no se notaba la presencia de tanta gente vacacionando en Andalgalá, que colma bares, balnearios y comercios, la que seguramente prolongará su estadía hasta el Festival del Fuerte, y posterior a ello, llegará la segunda tanda a participar de los carnavales.
Por estos días, la ciudad de Andalgalá tiene un pulso muy especial que la hace distinta a las demás ciudades del interior provincial.