Personal de la Dirección de Inspección Laboral se dirigieron ayer al edificio del Juzgado de Menores que funciona en la Av. Güemes para inspeccionar el estado edilicio y las falencias que puedan existir.
Recordemos que este proceder de Inspección Laboral surge a raíz del pedido de los empleados judiciales de resguardar y velar por una mayor seguridad. Primero fue el turno de la Fiscalía General ubicada en calle Junín y ahora el turno era del Juzgado de Menores, pero solo se pudo ver las irregularidades de la planta baja porque cuando el personal intentó ingresar al primer piso, un empleado de seguridad dijo tener órdenes estrictas del juez Rodrigo Morabito de no dejar entrar a nadie.
En el lugar, los inspectores anotaron las varias deficiencias del edificio en cuestión, por supuesto de la planta baja, donde según el acta labrada posteriormente no se cuenta con extinguidores, hay mampostería deteriorada y elementos eléctricos que no cumplen con las normas de seguridad laborales.
Ante esta situación, los inspectores agregaron en el acta de inspección la respectiva “obstrucción a la autoridad de aplicación” producida por la negativa del policía.
Al respecto, Adolfo Castellanos, director de Inspección Laboral, advirtió que se trata de una situación “bastante grave”, asegurando que insistirán para ingresar a esa dependencia. “Si es necesario hacerlo con la ayuda de la fuerza pública lo vamos a hacer”, apuntó.