Expresó que, a su modo de ver, "este no fue un ataque al Gobierno o ni siquiera a un sector que apoya la Minería. El del sábado fue un ataque a las Instituciones democráticas, que nos hacen acordar a los más oscuros momentos de la historia de nuestro país".
En un párrafo aparte mencionó que "estos grupos pretenden torcer la decisión de mejorar la calidad de vida de los catamarqueños por medio de la fuerza y no lo van a lograr" y razonó que “no se puede permitir que docentes o empleados municipales y de otras instituciones públicas participen en mitines que sólo buscan destrozar lugares que en definitiva también les pertenecen por tratarse de edificios públicos".
Llamó a la reflexión y la cordura, a la vez que hizo votos para que los culpables de estos actos vandálicos sean castigados y ejerzan un ejemplo para aquellos que creen que a través de la fuerza bruta pueden conseguir lo que quieran.