Por ser el Banco Nación Argentina agente financiero del gobierno provincial, lo que le brinda varios millones de pesos de ganancias a la entidad bancaria, en diferentes conceptos, el Ministerio de Hacienda dispone de una instancia en Buenos Aires donde plantear al problema de los pésimos servicios que prestan los cajeros automáticos.
Ayer fueron enormes las colas fundamentalmente por la protesta del gremio bancario, a lo que se sumó el pago del SAC a los empleados de la Administración Pública y a los docentes. Pero esa aglomeración de agentes necesitando extraer sus haberes pudo considerarse con anticipación a una jornada de trabajo normal y también a una jornada de trabajo amenazada por una protesta gremial.
Si la jornada de trabajo fuera normal, las autoridades del Banco Nación Argentina podrían, por ejemplo, disponer la provisión de dinero en los cajeros dos o tres veces al día, no una sola vez como se acostumbra, y más cuando se sabe con anticipación que habrá una gran asistencia de clientes a extraer dinero en efectivo de sus cuentas salarios.
Si la jornada de trabajo fuera anormal por la amenaza de una medida gremial, las autoridades del Banco Nación podrían, por ejemplo, realizar la provisión de dinero a los cajeros automáticos, que ciertamente no son tantos, con personal jerárquico, que generalmente no se adhiere a las protestas.
Las autoridades de la delegación local del Banco Nación Argentina argumentan que la plaza local cuenta con un número de cajeros automáticos superior en proporción a cualquier plaza del país.
Quizás sea cierto, pero lo que las autoridades locales del Nación no aclaran es que las otras plazas del país cuentan con una infinidades de otras redes, con cientos de cajeros automáticos instalados y funcionando en perfecto estado, distinta a la red Link. Catamarca no.
Por eso los problemas son permanentes y ciertamente a las autoridades del Banco Nación Argentina se limitan al manual de instrucciones que se redacta en Buenos Aires, mientras aquí en Catamarca, los clientes cautivos, que dejan varios millones de ganancia, sin un Gobierno que los defienda sufren las complicaciones de una red de cajeros insuficiente y con un plan de recarga de dineros ineficiente. Pasaba antes, y ahora tambien.