viernes, 7 de diciembre de 2012
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Hubo varios vehículos que sufrieron las consecuencias de las piedras de gran tamaño que cayeron, pero la poca lluvia al menos pudo traer un buen refresco en la noche del jueves ya que en la siesta los santamarianos tuvieron que soportar los 40º que marcaba el termómetro a las tres de la tarde.
Esta pequeña y corta lluvia con huevos caídos desde el cielo trajo el refresco para muchos en la noche y dolores de cabezas para los productores santamarianos que se vieron sorprendidos por la piedra caída desde el cielo.