Durante la ceremonia litúrgica, el Vicario General de la Diócesis, Pbro. Julio Quiroga del Pino, dio lectura al decreto que marca la apertura del Año Diocesano de la Juventud, “en cuyo transcurso nos anunciaremos y anunciaremos el Evangelio de la Juventud que nos ilumina para que descubramos el enorme potencial que los jóvenes representan para la Iglesia y para el pueblo, su vocación de ser amigos y discípulos de Cristo, su llamada a ser centinelas de la mañana comprometidos con la renovación del mundo según el Plan de Dios, su apertura al sacrificio, la entrega y la generosidad, su sensibilidad para escuchar la voz de Jesús, su alegría, su fervor y su vitalidad”, expresa un párrafo del sustancioso instrumento episcopal.
En su predicación, Mons. Urbanc mencionó la presencia de los integrantes del Ejército Argentino que prestan servicio en la Escuela de Tropas Aerotransportadas y Operaciones Especiales y en la IV Brigada Paracaidista de la ciudad de Córdoba, que llegaron corriendo desde la ciudad mediterránea, para honrar a su Patrona, en representación de todos los paracaidistas militares del país.