Una multitud celebró la alegría del carnaval en el Predio Ferial

Deseosos de recuperar un festejo tradicional, prohibido primero y olvidado después, miles de catamarqueños se dieron cita el lunes por la tarde noche en el Predio Ferial donde se celebró el “Carnaval de la Alegría”.
martes, 21 de febrero de 2012 00:00
martes, 21 de febrero de 2012 00:00

La explanada central del Predio se convirtió en un corsódromo y por allí desfilaron al ritmo de tambores, pero también de cajas y vidalas, los ballets y murgas de Capital y comparsas invitadas de Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú.

La comparsa de Gualeguaychú Marí-Marí cerró el evento con una alegría abrumadora y con trajes vistosos y emplumados desde los que los comparseros exhibían sus cuerpos sin pudor.

Un grupo de bailarines de Marí-Marí se subió al palco para saludar a la gobernadora Lucía Corpacci, al vicegobernador, Dalmacio Mera, al intendente capitalino, Raúl Jalil y demás autoridades que presenciaban el espectáculo y que, al igual que el público, disfrutaban de la alegría del carnaval  que, a esa altura, ya había contagiado a todos.

La gente se ubicó a lo largo de la calle central del predio, con pomos de espuma en mano, y siguió con entusiasmo esta fiesta, conducida por Pepe Yúnez y Roberto Ibáñez y proyectada en pantalla gigante para los que no alcanzaban a ver entre tanta multitud.

La primera parte del espectáculo, organizado por las Secretarías de Cultura y Turismo y la Municipalidad de la Capital, estuvo a cargo de distintos ballets folclóricos y se propuso recuperar los carnavales ancestrales, de harina y chaya, de coplas y vidalas, de topamientos entre comadres. Esta celebración incluyó la quema del pucllay –el dios del carnaval- encarnado en un muñeco colorido que se consumió, a fuego lento, hasta el próximo febrero.

Murgas y murguitas de la Capital –muchas conformadas en los últimos meses con una alternativa de contención de niños y adolescentes de barrios de la ciudad- desfilaron al ritmo de batucadas. Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú también dijeron presente con sus comparsas en esta celebración de la alegría.

El paso danzante de Marí-Marí con atuendos deslumbrantes capturó la atención de toda la concurrencia, y muchos se acercaron para fotografiarse al lado de los comparseros, quienes se prestaban sonrientes a los flashes.

El momento emotivo fue, ya sobre el final, el homenaje realizado a Manuel “El Loco” Flores, reconocido locutor catamarqueño, quien por décadas fue el organizador del carnaval en Catamarca. Su hija, Karina Flores, recibió una placa recordatoria y el aplauso cerrado de la gente. Emocionada agradeció el reconocimiento y pidió que la alegría del carnaval, que había cultivado su padre durante tantos años, no se pierda nunca. 


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