“Quiero ver si los ambientalistas nos van a dar de comer o nos van a pagar un sueldo para mantener a nuestros hijos”, dijo, visiblemente molesto y preocupado.
Díaz explicó que esa cooperativa se encarga del lavado de la ropa de la empresa Minera Alumbrera entre otras, y que ante el bloqueo de la ruta, no pueden cumplir con el servicio, con el correspondiente daño económico. Anticipó que si siguen los cortes, serán ellos mismos quienes se manifestarán públicamente en contra de estos bloqueos perjudiciales para mucha gente de trabajo, contenida por la minería.
Cabe recordar que los cortes –sobre todo el de la ruta 40- llevan ya muchos días, los suficientes para perjudicar a la empresa y a la gente que vive de ella. En sus declaraciones, Díaz pidió el apoyo del gobierno provincial y su intervención para finalizar con el conflicto porque si las cosas siguen así, no será de extrañarse algún tipo de enfrentamiento con estas personas subversivas que además no son de la provincia (y que luego de sembrar el caos regresan a Capital Federal a seguir tomando café en recoleta o Puerto Madero).
En realidad y tal como en su momento lo planteara el ministro de Producción, hay legislación específica sobre este tipo de situaciones, legislación que habría de aplicarse para evitar la anarquía social, y como se trata de una puja de poder, los ambientalistas deberían presentarse en elecciones para conocer una vez más, que el pueblo de Catamarca quiere la minería porque es la alternativa más válida y factible para el desarrollo sustentable.