Después se supo que la avenida mencionada es la continuación de la Avenida Güemes desde Alem hacia el Este, hasta su encuentro con el Río del Valle,
Como se trataba de un hecho consumado, holgaban los comentarios pero era evidente que esa ubicación no era la más conveniente por varios motivos, entre los cuales estaba que los colectivos de gran porte se verían obligados a circular por la ciudad tanto los procedentes el Sur como los que bajaban del Norte.
Felizmente, los nuevos funcionarios hicieron un curioso descubrimiento: existe una ordenanza municipal que no permite la instalación de una terminal de ómnibus dentro del radio municipal, un dato no menor que no fue advertido por los funcionarios del entonces gobernador Brizuela del Moral. Es evidente que la ineptitud de los funcionarios puede quedar a la vista en cualquier momento y por cualquier motivo,
Según lo que ha trascendido sería propósito de las nuevas autoridades relocalizar la terminal en el sector del Parque Industrial El Pantanillo, una vez que caiga la concesión actualmente en vigencia.
La idea no es mala. Advertimos solamente un par de cuestiones tales como la existencia de un vado en el “by-pass” que conecta la Ruta 33 a la altura del Aeropuerto con la Ruta 38 precisamente en la zona del El Pantanillo.
Habitualmente circula agua --procedente de la planta de tratamiento de líquidos cloacales existente en las proximidades--, que no afecta la calzada pero cuando el río crece y el agua cubre el vado suele ocurrir que se impide la circulación entre las dos ruta. Esos cortes pueden durar varias horas y serán motivo de algún trastorno para los colectivos.
El otro aspecto se vincula con un ostensible mayor costo que tendrían las corridas de taxis y remises.
Estimamos que sería posible el funcionamiento de una línea de colectivos que cubran el trayecto desde la Plaza 25 de Agosto hasta El Pantanillo como una forma de facilitar el desplazamiento de personas hacia y desde la nueva Terminal, Si dejamos de lado las astronómicas diferencias existentes lo señalado sería similar a lo que ocurre con el Aeropuerto de Tokio que se halla a 80 kilómetros de la capital nipona pero los japoneses instalaron “tren de alta velocidad” que cubre el trayecto en pocos minutos.
Otro aspecto positivo que se le puede asignar a esta localización tiene que ver con la generación de un polo comercial que hoy no tiene el sector. Una terminal en El Pantanillo le cambaría la fisonomía a toda la zona y eso sería “cosa buena” al decir de Don Vicente L. Saadi.
Por nuestra parte reiteramos una sigla sugerida en entrega anterior: NETOCAT – Nueva Estación Terminal de Ómnibus Catamarca. Que se haga, Catamarca lo merece y es posible.