Se trata de “decibelímetros” susceptibles de ser calibrados para efectuar distintas mediciones.
Tienen la ventaje de que brindan información precisa que no admite discusiones por parte de los infractores y son muy fáciles de utilizar por parte de los inspectores.
Según parece, con estos aparatos se podrían medir los denominados “ruidos molestos” ocasionados por música a alto volumen que emiten los boliches bailables, entre otros.
En archivo conservamos antecedentes de aparatos como éstos fabricados en Córdoba en el año 1970 por “Argelec” una empresa ya desaparecida conducida por el Sr. Simón Sainz, un técnico español radicado en la capital cordobesa en los años ’50. Estos aparatos fueron utilizados exitosamente por las municipalidades de la ciudad de La Rioja. Chilecito y Cruz del Eje, entre otras y contribuyeron a reducir los niveles de ruido en sus jurisdicciones.
Es evidente que los propietarios de automotores ignoran que el denominado “silenciador” es una cámara que, además de reducir el ruido, regula la temperatura de trabajo del motor y la eliminación de ese dispositivo perjudica los motores,
Enhorabuena si la comuna chacarera adopta medidas tendentes a reducir el ruido que producen no sólo los automotores con escape libre sino también el que se origina en los boliches.
El ruido en exceso —se ha comprobado científicamente-, es perjudicial para la salud y es responsabilidad del Estado proteger a la gente.