Adrián del Valle, de él se trata, se ubicó en la vereda de la casa de Lucia Corpacci desde donde transmitía en vivo. Los funcionarios que estaban adentro del domicilio particular seguían atentamente lo que pasaba en el norte de la ciudad, a través de una radio.
No gustaba que el reportero informara que hasta ese lugar todavía no había llegado nadie, como se rumoreaba. Adentro se interpretaba que lo que se hacía era invitar a que los manifestantes, con su violencia, llegaran hasta el lugar. Para colmo, la guardia policial no era mucha y los refuerzos se demoraron en llegar.
Mientras Del Valle seguía con su trabajo hasta que fue el propio Ángel Mercado, sobrino de “Bombón”, ministro de Producción y esposo de Lucia Corpacci, quien recriminó al notero la cobertura que estaba haciendo. La reprimenda incluyo excesos del funcionario que en cualquier otra persona hubieran merecido un comunicado de solidaridad para el reportero de Valle Viejo.