Esto, no sólo generó complicaciones y malestar entre los afiliados, sino que, según se supo, ya serían bastantes las personas que habrían tomado la decisión de recurrir a la justicia para intentar revertir esta negación por parte de las autoridades de la Obra Social, a la que aportan en forma compulsiva todos los meses.
Por un lado está la postura de los afiliados, principalmente aquellos que desde hace varios años vienen realizando tratamientos y/o seguimiento de enfermedades complejas con profesionales de otras provincias, y ahora se ven imposibilitados de continuar con el mismo.
Por otro lado está el argumento de la OSEP, que sostiene que mientras un tratamiento se pueda realizar en la provincia, no son necesarias las derivaciones.
Lo cierto es que esta nueva modalidad podría acarrearle perjuicios al Estado, si la Justicia determina que algunas de las derivaciones solicitadas y negadas, debió haber sido autorizada. Profesionales interesados en este tipo de juicios existen muchos. El tiempo lo dirá.