Establecer un índice que se ocupe de esas cuestiones parece un poco loco pero se nos ocurre injusto que la gente salga a trabajar sin conocer cómo andan las cosas por el lado de los arrebatadores, los ladrones de motocicletas, los maridos golpeadores y los alumnos que se muestran agresivos con la maestra y que, por las dudas, van con la madre a sopapear a la docente.
Estos asuntos y otros más son los que contribuyen a la formación de una especie de “clima” y la gente –aunque no parezca,— lo nota, lo padece y termina estresada.
Dicen los expertos que el estrés es el primer paso que damos en el camino que termina en un psiquiátrico. No nos consta pero -por si acaso-, tratamos de no estresarnos por ningún motivo.
Por eso sería muy útil conocer –a primera hora del día-, cuántos arrebatos se han concretado, cuántas motocicletas han sido robadas y cuántas mujeres fueron asistidas por el SAME a causa de de la paliza que les dio el marido, todo mediante un índice como el de los sismos.
Será cuestión de que los más que numerosos asesores se pongan a trabajar y la población se pueda nutrir con información certera y actuar en consecuencia tratando de no imitar al “Baby” Etchecopar y la balacera impresionante que se mandó junto con su hijo.