"El 2 de abril de 1982, la dictadura cívico-militar que sometía al pueblo argentino tomó posesión de las Islas Malvinas, un territorio usurpado por los ingleses desde 1833. La ocupación, un manotazo de ahogado del régimen por su propio estado de debilidad por el clima de agitación social y político que se vivía en todo el país, dio comienzo a una guerra que le costaría al país la vida de más de 650 personas. Datos del Boletín Oficial consignan que 12.400 hombres de las tres fuerzas, en su mayoría del ejército fueron movilizados, alrededor del 50% eran soldados civiles y la mayoría de los reclutas eran jóvenes de 19 y 20 años.
Tres días después de la invasión, el gobierno británico moviliza la marina y la fuerza aérea y obtiene el apoyo diplomático y militar de los EUA. Los Estados vecinos de Argentina permanecieron neutros durante todo el conflicto.
La precariedad armamentista y la indefensión de nuestros chicos de la guerra, no pudieron ante la disparidad brutal de fuerzas. El coraje y el heroísmo no alcanzaron, las tropas argentinas se rinden el 14 de junio.
La hipocresía de los dictadores que entonces decidieron esta acción bélica fue tan grosera que mientras entregaban la riqueza y soberanía a empresas extranjeras y sus socios nativos no plantearon la expropiación de las 500.000 hectáreas de la Patagonia que estaban en manos inglesas, mientras que Margaret Thatcher no dudó un instante y el mismo 2 de abril de 1982 bloqueó las cuentas argentinas en todos los bancos del Reino Unido. Dialécticas del amo y del sirviente.
Los “Chicos” de entonces, llamados también “Ex-combatientes” o “Veteranos de guerra”, según un censo de octubre de 2004 suman más de 25.000, entre los movilizados a las islas y los que quedaron en el continente. Para todos ellos el saludo y reconocimiento del INADI, Delegación Catamarca", señala el comunicado.