Los productores olivícolas catamarqueños tienen su primera experiencia en la exposición más importante a nivel regional NOA. Se trata de la primera experiencia de venta de los productos fraccionados, etiquetados y con marca propia que incluye aceite de oliva y aceitunas para mesa.
Esta agrupación tuvo sus orígenes en el Programa Cambio Rural del INTA Catamarca y desde el pasado año se conformó una cooperativa con matricula nacional. Esta situación les permitió gestionar instalaciones y maquinarias con el fin de incrementar valor agregado al proceso de producción.
Uno de los integrantes de la cooperativa, Pablo Lerner, puso énfasis en “los beneficios que tiene el agruparse porque permitió conseguir un terreno en comodato para construir un galpón y gestionar maquinarias para clasificar aceitunas lo que implica abarcar todo el proceso”.
Además, destacó el hecho de haber conformado esta cooperativa, teniendo en cuenta que “trabajar en conjunto nos acerca al primer escalón del valor agregado y lo que por separado sería imposible lograr”.