Se trata de una mujer de apellido Zárate que tenía 50 años y debía someterse a un tratamiento de hemodiálisis tres veces por semana. Su lugar de residencia era en el departamento Tinogasta, razón por la cual debía recorrer varios kilómetros semanales para concurrir al mejoramiento de su salud.
Su fallecimiento se produjo ayer en horas del mediodía en la terminal de ómnibus de la Capital cuando sufrió una descompensación y se mencionó que podría deberse al estado deteriorado de su salud. Las instrucciones están a cargo del fiscal Roberto Mazzucco, perteneciente a la Unidad Fiscal Criminal.
La apertura de centros de hemodiálisis es un gran anhelo en el interior provincial, donde numerosos pacientes deben viajar varias veces por semana para ser tratados, con todo lo que eso genera. Un dato a tener en cuenta es que solo en la Capital y en el departamento Andalgalá existen centros de hemodiálisis, donde los pacientes renales pueden dializarse.
De acuerdo a los datos proporcionados por especialistas, al menos 240 personas requieren de un tratamiento de hemodiálisis tres veces por semana. Tal es así, que 40 de este total viajan desde Tinogasta, Belén y otros departamentos del interior provincial, donde todavía existe la cuenta pendiente de la apertura de centros para hemodiálisis.