Se trata del bimotor pistonero al que se le averió uno de los motores durante un vuelo sanitario a Capital Federal y se vio forzado a aterrizar en el aeropuerto santafesino.
El vuelo en “ferry” significa que la aeronave, si tiene tren de aterrizaje retráctil, vuela con el tren abajo y sin pasajeros.
El motor había arribado al país hace cuatro meses pero los trámites aduaneros demoraron el despacho a plaza. Dicho sea de paso y tal como lo hemos señalado en envíos anteriores, la DPA está eximida de pagar aranceles aduaneros merced a gestiones oportunamente llevadas adelante por el Director Dré.
Pese a que el motor que le colocaron en Rosario no acusó ningún problema durante el vuelo en “ferry” tripulado por los aviadores Carlos Olima y Juan A. Álvarez, esta aeronave será sometida a varias tareas vinculadas al protocolo de mantenimiento para luego reincorporarse a la flota en la cual funciona habitualmente como avión sanitario. Durante su ausencia es reemplazado por el biturbo hélice Piper “Cheyenne II”.