Recordemos que el departamento Andalgalá ha tenido especial y significativo crecimiento con la minería desarrollada por prohombres como Samuel Lafone Quevedo, quien, más allá de cualquier cuestionamiento que pueda generarse en esta modernidad, no puede negársele el ponderable impulso que ha brindado a la actividad.
Prueba de ello es la inmemorial presencia de El Pilciao y el Puesto de Muschaca, con todo lo que esos sitios significan para la emblematización de la minería como actividad sustentable.
Es dable recordar, que la conmemoración del 7 de mayo como el Día Nacional de la Minería, en homenaje a la primera Ley de Fomento Minero sancionada el 7 de mayo de 1813 por la Asamblea Constituyente del Año XIII, a propuesta de la Junta de Gobierno que ya había incorporado los representantes de todas las provincias y pasó a llamarse Junta Grande.
La minería catamarqueña se remonta a épocas precolombinas y es una de las actividades productivas y económicas, que forman parte de la historia de Catamarca.
La provincia cuenta con yacimientos de minerales metalíferos, no metalíferos y rocas de aplicación que contiene su rica orografía, muchos de ellos aún deben ser investigados, explorados y explotados para garantizar el desarrollo de los pueblos.