Con el problema de las monedas, la duda de todos los ciudadanos es saber si alguna vez, juntando caramelos, como se juntan las moneditas, se podrá pagar algo utilizando esos caramelos que reciben como moneda de cambio. El Banco Nación, bien gracias!!!
Los problemas con los cajeros son eternos, y la solución peor. Siempre hay una excusa que justifique que cuando los empleados públicos deben hacerse de sus haberes no lo pueden realizar fácilmente, sin antes sufrir horas y horas de cola. En este caso la duda es si el Banco Nación, que recibe millones de pesos por ser el agente financiero de la provincia no garantiza las obligaciones que le surgen como contrapartida del conveniente contrato firmado con el Estado Provincial, cuándo el Gobierno se encargará de formalizar el reclamo correspondiente.
Ahora con las barreras instaladas por seguridad dentro del Nación y de todos los bancos, no se sabe si los clientes ganan en seguridad, si seguro pierden en más tiempo que antes. Los cajeros, con la tranquilidad de no ser observados por los clientes, con una displicencia envidiable charlan gustosamente entre ellos. En definitiva, los clientes, por seguridad, ahora esperan mucho más que antes. En al Banco Nación nadie considera eso.
Frente a estos problemas sencillos, de todos los días, que lo padecen todos los catamarqueños, el Estado provincial, que le paga millones al Banco Nación por ser su agente financiero, no atina al menor reclamo en los servicios que presta.