La jornada culminó con una celebración eucarística concelebrada por el obispo Luis Urbanc y Fray Fernando Lapierre, además monseñor contó con la compañía de otros sacerdotes del clero provincial y de otras congregaciones como los claretianos.
La misa se llevó adelante en el templo San Pedro de Alcántara, en la que la familia franciscana se hizo presente con una notable presencia de jóvenes seguidores del espíritu franciscano, docentes del Colegio Padre Ramón de la Quintana, miembros de la Orden Franciscana Seglar, entre otros
Anomando con cantos se hicieron participaron los novicios quienes desde el pasado mes de enero son formados en el Convento de San Francisco el mismo que se había cerrado hace más de 30 años.
Durante la Homilía el obispo diocesano resaltó la fuerte presencia franciscana en la vida social del país y de la provincia, al mencionar el legado de Fray Mamerto Esquiú y sus homilías en defensa de la Constitución Nacional, y la presencia de varios frailes enviados al Congreso de Tucumán de 1816, que culminó con la redacción de la Declaración de Independencia, celebrada el mismo dia de la creación de la Provincia.
El festejo culminó con un brindis que se realizó en el patio del convento, con la presencia de una considerable cantidad de público que acompañó a los frailes en la velada festiva.
Merendero San Francisco
La jornada del 9 de julio arrancó bien temprano para un grupo de profesores del Colegio Padre Ramón de la Quintana, quienes como parte de los festejos por los 400 años, se dirigieron en una Misión Solidaria al Merendero denominado San Francisco de Asís, que se encuentra en la zona de Banda de Varela.
Allí los docentes junto a los alumnos del Centro Educativo Franciscano (CEF) brindaron un desayuno a los chicos de esa zona de la ciudad, quienes habitualmente concurren al lugar para tomar la merienda.
En la oportunidad, se le hizo entrega de elementos para la merienda a la encargada de llevar adelante este merendero y entre juegos y chocolatada, se realizó el gesto que sirvió de apertura de una jornada de real importancia para la familia franciscana de Catamarca.