Eduarda Cilinia, Elida, Leonor, Mari, Rosa Matilde, Angélica y Dorita Caro, son las hermanas que están radicadas en distintas provincias del país y se unieron para regresar a su Fiambalá, la tierra que los vio nacer.
En dialogo con EL ABAUCÁN DIGITAL, no terminaban de expresar su alegría y nostalgias que vivieron al pisar nuevamente esta tierra.
“Nos cambiaron Fiambalá, pero por suerte para bien”, es la primera frase que salió de sus labios. “Es tan emocionante ver los viñedos, las casas de adobe, la tranquilidad, respeto y hospitalidad de la gente que aun conservan de aquellos años. El caminar por las calles con tranquilidad, recordando muchos momentos lindos de nuestra infancia”, expresaron con el brillo de las lagrimas en sus ojos.
“Ahora estamos cinco de las siete hermanas, porque dos de ellas debieron regresar por sus trabajos, pero seguramente volveremos con el resto de la familia que se quedó con las ganas de acompañarnos. Llevamos una hermosa vivencia, anécdotas y fotos que mostrar. Realmente Fiambalá está hermosa, es evidente que las autoridades se preocuparon por cambiar y embellecer toda la ciudad como así también Las termas que son una maravilla digna de recomendar y que nos enorgullece a los fiambalenses”, expresaron.
Además de las historias e imágenes, las hermanas Caro llevan también diferentes productos artesanales para que sus familiares degusten lo típico y regional, algo que a ellas les trae muchas nostalgias y recuerdos de sus familiares que ya no están. Fuente: El Abaucán Digital.