Hasta ahora el abastecimiento de agua para cocinar y consumo humano se realizaba desde la vertiente denominada Agua del Sapo donde abundan estos anfibios, por lo que se hacía necesario mejorar la salubridad del elemento vital.
Para ello desde la Delegación Comunal y la Dirección de Obras Públicas se dispuso el envío de una comisión que desarrolló actividades aprovechando el receso escolar puesto que se trata de una escuela de período especial.
Superando varias dificultades como la provisión de materiales debido a lo difícil de terreno para el acceso, y la falta de otros que hubo que trasladar desde muy lejos, finalmente se construyó una cisterna de gran capacidad a metros de la escuela, lo que ahora permitirá potabilizarla y evitar riesgos en el consumo lo que lleva a una gestión ante las autoridades de la Dirección de Agua para que lleven a cabo esta tarea.
Cabe destacar que para arribar a la Escuela de los Saltos hay que realizar un tramo en vehículo y donde finaliza la huella por una quebrada únicamente se puede acceder caminando lo que lleva varias horas por lo escarpado del terreno y la falta de caminos ya que solamente hay huellas para ir a lomo de mula.
Ese mismo recorrido hacen las docentes del establecimiento y tras cubrirlo, el intendente junto al delegado Comunal de Chañar Punco Valentín Torres decidieron aportar lo necesario para mejorar las condiciones del establecimiento y el alumnado.
Con esta obra concretada se ha dado un gran paso para evitar problemas sanitarios, más allá de que para algunos niños era un juego ver a los renacuajos salir por la manguera que acercaba el agua desde la propia vertiente hasta la escuela. Ahora todo está mejor dispuesto para que al retornar de sus vacaciones en Setiembre, los alumnos y todo el personal tengan condiciones más dignas para la tarea diaria.
Mientras tanto desde la intendencia se siguen evaluando otros pedidos que recibieron durante la visita para resolverlos y enviar la asistencia para dar solución a esos planteos.