La homilía de Mons. Urbanc giró en torno a la segunda lectura referida al amor entre el varón y la mujer y en la familia, revalorizada en este año dedicado a reflexionar sobre esta realidad esencial para la sociedad.
Finalizada la celebración eucarística compartió un brindis con la presentación de números artísticos, entre ellos un ballet de danzas integrado por chicos de la comunidad.
Por parte, a las 19.00, se concretó la misa de cierre, en la que 15 jóvenes y adultos recibieron el Sacramento de la Confirmación. En la oportunidad, los exhortó a seguir trabajando en la vida de la Iglesia, y a quienes ya fueron confirmados a profundizar en la misión del cristiano en el mundo.
La alegría por la visita del Pastor Diocesano se manifestó luego en un brindis de despedida en el predio parroquial.
El Cura Párroco, Pbro. Víctor Hugo Vizcarra, agradeció a Mons. Urbanc su visita, que incluyó la mayoría de las instituciones públicas, educativas, deportivas, sociales y culturales, de la jurisdicción parroquial, donde compartió con sus miembros la experiencia de fe de los bautizados.
A pesar de la intensa agenda dispuesta para esta ocasión, el Obispo se mostró muy dispuesto y con mucha apertura, respondió a los requerimientos de los fieles de ese amplio sector del barrio Villa Cubas y aledaños; visitó a los ancianos y enfermos llevando alivio a sus dolencias.
“La visita del Señor Obispo fue muy intensa, y la gente quedó encantada con su presencia, tanto los niños como los jóvenes y adultos”, expresó el Cura Párroco.