jueves, 9 de agosto de 2012
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En el marco de la asamblea, los trabajadores pusieron denunciaron haber sufrido amenazas y presión por parte de algunos funcionarios, sosteniendo que existen “chicanas políticas”.
Además, aseguraron que las mejoras solicitadas, mediante petitorio, no se cumplieron y que “todo es una mentira”. Ante la falta de respuesta, decidieron hacer un compás de espera y dentro de diez días, decidir los pasos a seguir llamando a un paro general.