jueves, 3 de octubre de 2013
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Luego de la visita de la mandataria, la gente no sabe ya qué pensar ni a quién echar culpas porque a estas alturas, a casi dos semanas, podría estar produciéndose al menos un mínimo movimiento de obreros y maquinarias, lo que no ocurre.
En tanto, la autoridad eclesiástica hace caso omiso a los reclamos de la gente que ve peligrar el patrimonio histórico que le pertenece ya que a la vez, considera que Renato Rasgido es solamente una circunstancia muy breve en la historia de este pueblo, y es a quien apuntan, a la hora de encontrar culpables, por más que el sujeto se escude en sus sagrados hábitos.
Lo que no trascendió es quién, o qué empresa se hará cargo de la obra que oportunamente será pagada con fondos provenientes de la provincia.