En horas de la mañana, luego de rezar para pedir la protección y compañía de la Madre del Cielo, compartieron el desayuno. Posteriormente, se organizó una pequeña procesión por el predio, con muchos cantos, oraciones y peticiones, en un clima de verdadera alegría.
Luego se ofreció una reflexión a cargo del director espiritual Padre Santiago Granillo, sobre la relación entre los socios, tomado del Manual Oficial de la Legión, aprovechando la ocasión para ayudar a consolidar la unidad y el vínculo de la paz entre los legionarios, para que sea fuerte el testimonio comunitario de amor entre los miembros "para que el mundo crea".
Seguidamente se realizaron dinámicas de integración y conocimiento mutuo, juegos y canciones. Los presentes compartieron el almuerzo en un ambiente de diálogo y una amena sobremesa. El paseo concluyó con la alegría de saber que vale la pena trabajar en las filas de María Santísima.