Huaco creció notablemente por influencia del ferrocarril que, en punta de vía, llegó a comienzos del siglo XX, y la instalación del Arsenal de Fabricaciones Militares, iniciando un ciclo de décadas de agricultura y sociedad bastante fecundas, como para afianzar la identidad de los lugareños, y de incrementar su población, como para ser declarado municipio de segunda en pocos años más.
Las actividades contemplan acciones tales como la elección de la paisanita y la reina del distrito, peñas folklóricas y bailantas populares, eventos de los que la comunidad concurre masivamente, utilizando como escenario natural, el predio de la Vieja Estación, convertido en uno de los atractivos turísticos y que muestra en su estructura, el estilo inglés, propio de aquellos años, valores que se conservan casi intactos a pesar del tiempo transcurrido.