viernes, 22 de noviembre de 2013
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El hecho se descubrió cuando el hombre, tras finalizar el sellado del cajón, debió realizar un llamado telefónico y no encontró su celular.
Entonces le pidió a un compañero suyo que se lo haga sonar para detectar dónde estaba. Grande fue la sorpresa cuando desde dentro del ataud provino el ringtone de su teléfono.
Sin poder hacer demasiado ya que el cajón ya estaba sellado, debió dar por perdido el aparato.