Sin embargo, y pese a esto, un importante grupo de trabajadores más combativos rechazó por insuficiente la última oferta del Gobierno, y acusó a los dirigentes gremiales y algunos médicos participantes de las reuniones, de haber negociado en términos personales y de haber \"traicionado\" el interés colectivo de sus compañeros.
En este contexto, hoy a la tarde el panorama era incierto en cuanto a la continuidad del paro; ya que por un lado estaban los trabajadores que aceptarían el ofrecimiento oficial, y por el otro aquellos que anunciaron su rechazo y aseguraron continuar con el quite de colaboración.
Lo único cierto es que, a partir de las últimas conversaciones con los representantes del gobierno, los trabajadores de la sanidad se dividieron y todo indica que el conflicto, de firmarse el acta acuerdo, perdería fuerza.