En este lugar se dieron cita vecinos del sector, quienes participaron de la celebración eucarística presida por el párroco Rogelio Suárez.
En su homilía, el sacerdote destacó que la lección del pesebre es la humildad, y exhortó a los fieles a no perder el sentido de la Navidad, que nos debe llevar a reflexionar en el silencio sobre el misterio del nacimiento del Hijo de Dios en el humilde pesebre de Belén.
Como cierre de la celebración, los pequeños del coro interpretaron villancicos, y los fieles se acercaron a tomar gracia de la imagen del Niño Dios.
Finalizada la misa, el P. Rogelio entregó a los presentes una carta de despedida, ya que a partir del año próximo brindará su servicio sacerdotal en la comunidad de Paclín. En la misma expresa su agradecimiento a los fieles colaboradores que “en cada comunidad han donado tiempo, ideas, amor, sacrificios, ilusiones y lágrimas por la extensión del Reino”, entre otras consideraciones.