viernes, 1 de febrero de 2013
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Por sacrilegio se entiende la profanación o trato injurioso de un objeto sagrado. Robo y profanación de la Eucaristía. Es por ello que, con pena y dolor, comunicamos esta acción, uniéndonos a la intención del Señor Obispo, con la esperanza de que las Hostias Consagradas sean devueltas sobre el altar de algún templo o en manos de una persona responsable.
Próximamente comunicaremos otras manifestaciones públicas de reparación y desagravio.
Pbro. Julio Quiroga del Pino
Vicario General de la Diócesis
OBISPADO DE CATAMARCA