Continúan las marchas, a un año del asesinato de “Cacho” Julio

Luego de la marcha del viernes al cumplirse un año de la muerte de Guillermo “Cacho” Julio, locutor que fue asesinado sin que se sepa hasta el momento quién fue el autor, María Clara Vargas escribió unas palabras que se escucharon en la protesta y que quiso compartirla con nuestro medio.
lunes, 25 de febrero de 2013 00:00
lunes, 25 de febrero de 2013 00:00

Hace ya un año que manos anónimas adelantaron su partida, hace ya un año que físicamente no está entre nosotros y ¿qué le puedo decir?. Que si fuera a esperar que la justicia, esta justicia penal y de garantías que no sería más que un antro oscuro y sospechado, obre como debería ser, tendría que renunciar a la enorme satisfacción de pronunciar tu nombre, que a la Familia Herrera , particularmente le fuera y es tan querido.

Permíteme en esta noche dirigirme tuteándote, a ti Cacho, el inspirador de tantos programas radiales, a ti el animador de tantos festivales, fiestas infantiles, cumpleaños, casamientos y cuando era para beneficio de alguna institución lo hacías sin cobrar un centavo. Me parece escuchar tu voz a la distancia, como una serenata que acaba de pasar a mi lado y cuyos acordes lejanos se desvanecen en una queja llena de melancolía, de tristeza y porqué no decirlo, llena de dolor.

Cuántas veces durante tu programa te escuchábamos pedir remedios, leche, ropa, pañales, para gente muy humilde y si nadie respondía, salías presuroso a comprar, porque ese espíritu de caridad y servicio era tu sello.

Hoy haré público algo que muchos no lo saben. Cacho Julio iba todos los días al hospital, a ver quién había parido, si tenía lo necesario, sino, él salía a buscar, si conseguía usado lo lavaba y llevaba para esas madres, pero la mayoría de las veces compraba; lo mismo para otros enfermos.

Tampoco saben muchos que, rompiendo las distancias en su moto, lo vimos llegar en pleno invierno hasta Punta de Balasto , llevando un saco para un anciano que no tenía. Siempre estuviste al lado de los más necesitados, siempre haciendo algo por la comunidad. Te recuerdo también como todas las tardes regabas los jardines de la Casa Parroquial , para luego escuchar misa.

Quizá varios recuerden que tú y yo tuvimos diferencias, y hasta públicos cruces verbales, pero Dios quiso que nos encontráramos, aclaráramos lo que sólo eran influencias de terceros y pudiéramos fundirnos en un abrazo de amistad y cariño que no terminó con tu muerte.

Nada ni nadie podrá empañar, lo que tú supiste cultivar en el corazón de los que te tratamos. Ninguno de los que hoy pretenden justificar tu horrenda e inmerecida muerte, hablando mal y condenando tu vida privada, deben olvidar que el único Juez es Dios, y Dios no tiene hijos preferidos, Dios es el preferido de alguno de sus hijos. A esos que murmuran por ahí con tanta saña yo les preguntaría si alguna vez hicieron algo por la comunidad, tal vez ni siquiera un acto de humanidad con nadie. Sólo están pendientes de la paja en el ojo ajeno, sin ver la viga en el propio.

Pero tú sabes bien Cacho, tu fe respaldada con obras es lo que vale.

Quiero decirte que te extrañamos mucho, que todas las tardes te esperamos, que necesito tu mano en mi hombro, tu palabra siempre justa. Debes saber también que llevamos un año de lucha, un año de marchar pacíficamente pidiendo justicia para tí, un año de negaciones, de aprietes, persecuciones, amenazas incluyendo el ataque mafioso perpetrado en la casa de tus sobrinos Sarita y Julio, no obstante seguiremos buscando justicia, mientras Dios nos de fuerzas y salud. Un año en el que vimos pasar funcionarios judiciales de distinto rango como la Fiscal General Dra. Milagro Vega, cuyo informe aún esperamos; un Fiscal enviado desde Catamarca, para que trabajara en la causa en ausencia de González; el Dr. Sago, junto al Dr. Landivar ¿te acuerdas de él? ¡si te acuerdas!. Ellos trabajaron muy bien, según las informaciones de la prensa, lo mismo una comisión de homicidios que vino pero... intempestivamente regresa González y parecería que todo volvió a cero. Según La Unión, los investigadores expresaron que González parecía más el abogado defensor que el Fiscal de la causa.

Sabes quienes son los querellantes? Marcos y Gabriela, ¡sí, no te sorprendas! Ellos, a quienes conoces desde chiquitos, los viste crecer y también ejerciendo su profesión.

Ellos están con lo tuyo, luchando para que los dejen participar, luchando para que les permitan desarrollar su trabajo conforme a derecho, pero este Fiscal, valiéndose no sabríamos de que argucias legales, no habría hecho más que ocultar lo que supuestamente vendría haciendo sin, te repito, la participación, ayuda y control de los querellantes.

Después de ti murió Sarita, y sería en confusas circunstancias, si, Sarita a quién tanto acompañaste en su sufrimiento. Y hace poco murió Daniel Mamaní, el chico del barrio Chacarita, a donde siempre ibas llevando algo para quien necesitare; falleció después de recibir una golpiza en el boliche Diamante. Creería que a la fecha no se aclaró nada.

Querido Cacho, no podría seguir hablando de la justicia penal y de garantías porque no existiría en Santa María y porque ensuciaría este momento en el que están tus familiares, amigos, colegas y vecinos rindiéndote postrer homenaje.

Hoy, 22 de Febrero, te digo a tí y a todos los que no descansan en paz, porque están allí, en ese cajón de impunidad, esperando que este pueblo solidario se una a este clamor por JUSTICIA, que no bajaremos los brazos a pesar de las afrentas recibidas de quienes habrían fracasado en los operativos anti-marchas y ahora, habrían montado un nuevo operativo, el de la violencia con el único fin de auto victimizarse.

Viene a mi memoria una frase que leí hace pocos días, “NO TE QUEDES CON LOS BRAZOS CRUZADOS, RECUERDA QUE EL HOMBRE MÁS BUENO, MURIO CON LOS BRAZOS ABIERTOS”, para abrazarnos a todos, buscando siempre la Paz, la Unidad y la Justicia. Porque un pueblo sin Justicia no puede tener Paz ni Unidad.

Comentarios