La mujer se encargada de repartir viandas a nueve personas recibió el reclamo de sus clientes por el mal estado en que había entregado las milanesas.
Según comentó la mujer, ella compró milanesas preparadas en una carnicería ubicada en Av. Presidente Castillo, cerca de la rotonda del ex Regimiento, que “nunca se cocinaron”.
Luego de recibir el reclamo de sus clientes, la mujer les retiró las milanesas y las llevó a Bromatología para que analicen el estado de las mismas. Fue grande la sorpresa cuando desde el área de Bromatología le aseguraron que no se trataba de carne vacuna, sino de caballo.
“La gente supo entender que fue un error haber comprado las milanesas ya preparadas cuando yo antes las sabía hacer en casa”, manifestó agregando que fue a reclamar a la canicería pero “me cierran la puerta de la carnicería cada vez que me ven bajar del auto”.