Profesionales de las direcciones determinaron que, aunque por el momento no se encontró mortandad ictícola, los embalses poseen una disminución importante de agua en la costa.
La bióloga Claudia Reartes, encargada de esta tarea, informó que “los embalses observados poseen los parámetros físico-quimicos dentro de sus valores normales; solo se descata la baja disponibilidad de oxígeno ya que se halló un valor de OD = 5 mg/l, siendo normal hallár entre 9 -12 mg/l”.
“Las escasas lluvias harían más crítica ésta situación en los próximos días. Si el agua sigue disminuyendo podría provocar mortandad en la fauna íctica”. “Ésta mortandad podría ocacionarse por el exceso algas, disminución de la disponibilidad de oxígeno y variación de los parámetros físico-quimicos fuera de los valores normales”, detalló Reartes.
Por tal motivo, se invita a realizar pesca deportiva, a fin de que la acción antrópica sea la reguladora del fenómeno natural que estámos atravesando. De ésta manera se aprovecharía los peces por parte de la población y no se perderían descomponiéndose a las orillas cuando la cota de agua baje.