Los dirigentes gremiales resaltaron, asimismo, el 25% de incremento concedido por las autoridades provinciales, que era el porcentaje exigido luego de bajarse de la pretensión inicial del 30%.
Por su parte, afiliados a los distintos gremios hicieron escuchar su voz y criticaron a sus dirigentes por el acuerdo firmado, al decir que –por lo menos- el aumento debió haber sido, como mucho, en dos partes. Sin embargo, el arreglo con el gobierno estipula que la última cuota de 3% de aumento, se pagará recién en diciembre, conjuntamente con el aguinaldo y a través de planillas complementarias.
“Los que se quejan son los que no devuelven el aumento. ¿Yo pregunto, por qué el que está en desacuerdo con este aumento no va y lo devuelve?”, retrucó Juan Godoy, del SUTECA, una vez enterado del malestar de los docentes. Para Godoy, el no descuento de los días de paro, fue otro de los logros obtenidos a partir de la lucha sindical, y dijo que muchos a esto \"no lo reconcen\".
\"Para nosotros estamos en un momento histórico, yo creo que hay que valorar el acuerdo, no sólo por la parte salarial, sino porque los chcios de ahora en más seguirán teniendo clases de manera normal. El porcentaje está dentro de llos valores que pretendíamos\", agregó Godoy.
El tercer actor en el conflicto son los padres de los alumnos, quienes –más allá de los detalles del arreglo- agradecieron la voluntad de las partes para ponerse de acuerdo y evitar así seguir perdiendo días de clases.