Mediante la presente iniciativa se busca “sensibilizar a los jóvenes acerca de la seguridad vial, el respeto por las normas de tránsito, los límites de velocidad permitidos, la conducción responsable y el control del consumo de alcohol”. “Nuestro país ostenta uno de los índices más altos de mortalidad por siniestros de tránsito; las últimas estadísticas demuestran que nos encontramos frente a un problema que afecta a la sociedad en conjunto. Los adolescentes y jóvenes se presentan como grupos de riesgo; y una de las posibles soluciones a este flagelo es mediante la fomentación de la responsabilidad vial”, es indicó en la presentación.
Campaña vial
También presentado por el edil Hernán Martel, se debate en el CDC un proyecto de Ordenanza que tiene como fin pedir al Ejecutivo Municipal la realización de una campaña de concientización sobre la seguridad denominada “Prevención por la Vida”. Dicha campaña se realizaría en conjunto con el Instituto Superior de Arte y Comunicación (ISAC) y la asociación civil Familiares de Víctimas de Accidentes de Tránsito (Faviatca), “como un mecanismo innovador a los fines de generar conciencia sobre la seguridad vial y fomentar cambios en la sociedad”.
Cumplimiento de Ordenanza referida a capilla próxima a cumplir 100 años
También tomó estado parlamentario en el CD capitalino un proyecto de Comunicación que demanda el cumplimiento de la Ordenanza Nº 5359/12, que declara componente del Patrimonio Arquitectónico Urbanístico a la capilla “Sagrado Corazón de Jesús” de la localidad de Banda de Varela. La presentación pertenece a la concejal Silvia Fedeli.
Tal declaración implica que la iglesia debe ser sometida al cuidado, embellecimiento y mantenimiento que legisla la Ordenanza Nº 2588/93 para los inmuebles que conforman el Patrimonio de la Ciudad; sin embargo hasta la fecha la mencionada iglesia no ha sido beneficiada con obras de mantenimiento por parte de la Municipalidad.
La iniciativa se funda en que dicha capilla se apresta a cumplir sus 100 años, ya que el 10 de agosto de 1913 se colocó la piedra fundamental mediante un acto que contó con la presencia de autoridades provinciales, eclesiásticas y familias tradicionales del lugar. En dicho año, fue donada a la Curia del Obispado y era por aquél entonces Obispo, Bernabé Piedrabuena y la celebración estuvo a cargo del Fray Antonio Loso.